domingo, 26 de abril de 2009

Un Mundo Gris

Yo suelo decir que soy apolítica sin ser apática.

Cuando hablo de política me refiero al concepto general, mas allá del ámbito gubernamental. Así como la moral, cuando se piensa en la política como un conjunto de ideales fijos que sirven para establecer lados entre lo bueno y lo malo, lo correcto y lo incorrecto, establecer "teorías irreconciliables", cuando el termino se endurece y pierde maleabilidad prefiero poner distancia. Soy apolítica si la política solo viene a imponer discordia.
Tengo ideas, tengo base ética, tengo enseñanzas y estímulos externos, lo que no tengo es la capacidad de comprometerme incondicionalmente con una forma de pensar. Yo no creo en el absolutismo (e incluso esa frase es relativa)

Mi ambición es escuchar al mundo. Una tarea (lo reconozco) demasiado ambiciosa para un ser finito y perfectamente imperfecto. Para escuchar a todos busco mantener cierta distancia y no comprometerme con ninguno, pensando que una pequeña porción de prueba es suficiente. ( Y la formación de ingeniero patea en mis entrañas otro poco). Así pues llevo amigos a un exilio provisional, incluso me envío a mi al exilio de vez en cuando con la grandísima satisfacción de creer que el futuro es largo (o que en el caso contrario nada es tan relevante).

Confío en llegar algún día a un estado... tal vez zen? en el que pueda escuchar sin ser absorbida. En que el exilio provisional no exista y mi política sea tan universal que abarque todas. por eso no corto los hilos. ni los olvidados. ni los que se han roído. ni los que cortan. ni los que se inflan como esponja....

Confío también que la articulación de mis ideas se transmitirán mejor por hechos que por palabras. Mientras tanto uso esto

No hay comentarios:

Publicar un comentario